Crisis seleccion nacional, ¿Toda la culpa de Luis?
Era lo normal, alguna consecuencia tiene que tener que nuestra selección haya tenido uno de los peores años de fútbol que se recuerden. En agosto de 2004 estaba situada en la tercera posición del ranking de la FIFA y actualmente nos situamos en la duodécima posición, una bajada bestial por el silencioso paso que tuvimos en el Mundial. Destacamos mucho en el grupo pero fuimos eliminados en octavos de final. Un palo que nos afectó más que una eliminación cotidiana pues la gente y los medios decían "este año es el nuestro". Si claro, es el nuestro, el nuestro para irnos a casa antes de lo normal, antes de que nos diésemos cuenta. Además lo que colmaba el vaso: Contra nuestros vecinos los franceses. Vaya una alegría.
La selección nacional quería cumplir el dicho de "quien mal empieza, mal acaba" y efectivamente lo ha acabado consiguiendo, eso está bastante claro. Pero hay una cosa donde la gente no se pone de acuerdo: ¿De quién ha sido la culpa? Diversas discusiones se escuchaban por la calle que le asignaban la culpa al entrenador, algo que realmente me afectó y me motivó a expresar mi opinión, la cual dejo a continuación.
Siempre es fácil culpar al entrenador ¡Claro que si! Que venga otro y ya está, así parece que cerramos la crisis y que todo lo que iba mal era por su presencia en el equipo...¡Qué vergüenza!
Un presidente puede gastarse una millonada en comprar al mejor entrenador del mundo, al que más sepa de fútbol, al que más prestigio tenga... Pero si algunos jugadores del equipo no siente los colores de su camiseta y actúan como mercenarios con el mero objetivo de ganar dinero es imposible sacarlo adelante. El entrenador no puede meterse en el campo a defender cuando uno sube para lucirse y luego no baja cuando se le necesita, ni tampoco puede entrar en el terreno para meter los goles que su delantero "estrella" no mete porque no lucha, o simplemente porque está haciendo posturitas porque sabe que le están haciendo fotos para la portada del diario del día siguiente, aunque parezca cómico así es. Jugadores que piensan más en el nuevo peinado que llevaran al partido o en las nuevas botas blancas con diamantes que le han diseñado para él, en vez de estar pensando en su rival. Puede que sus contratos publicitarios y la fama se les esté subiendo a la cabeza. Tantos millones que circulan en torno al fútbol están infravalorando su mayor sinónimo de deporte, y lo están convirtiendo en un negocio más.
Un equipo va bien cuando sus jugadores se esfuerzan por eso, cuando viven el fútbol, cuando no dan una bola por perdida, cuando les da igual llenarse la equipación entera de barro por disputar un balón más, cuando las fotos que sabe que les hacen son sólo algo secundario para ellos, cuando le echan... Lo que hay que echarle.
No dudo que el entrenador pueda tener algo de culpa, porque a lo mejor con sus tácticas no aprovecha a cada uno al 100%, o quizás porque hizo un cambio que no debió hacer o que no agradó a la gente, pero ahí también entra el factor suerte, factores secundarios, porque donde de verdad se ganan o se pierden los partidos es dentro del campo. Estoy seguro de que Luis Aragonés ha hecho todo lo que ha podido por este equipo, porque es de los mejores entrenadores que ha tenido España, por no decir que es el mejor
